viernes, 26 de agosto de 2016

BITÁCORA

Experiencias de la semana 2 (22-26 de Agosto)



En esta semana conocí a nuevos pacientes y vi nuevamente a los pacientes de la semana pasada. De todos ellos hubo una paciente que me agrado mucho. Es una pequeñita de 6 años y creo que ambas nos caímos bien, además su diagnostico llamó mucho mi atención porque padece una enfermedad llamada "esquizencefalia de labio abierto", la cual yo nunca había escuchado y tampoco las chicas de PCS, ni siquiera Dani. Así que me puse a investigar un poco sobre ella y se describe como un trastorno de la migración neuronal, hay hendiduras en la corteza cerebral y en los bordes de estas se presenta polimicrogiria (pliegues excesivos poco profundos) desde la superficie pial hasta el 4° ventrículo. Sin embargo al final su tratamiento se enfocó en su problema motor. El jueves la vi por primera vez y creo que se porto muy bien, aunque hizo un poco de berrinche pero pienso que era porque su tía (creo) se salía de la sala y ya cuando regresaba seguía haciendo los ejercicios que Sandra le indicaba. 

Pienso que me estoy acostumbrando un poco mas a venir todas las tardes, la primera semana fue un poco pesada, pero en esta me sorprendí porque se me paso muy rápido. La verdad me da mucho gusto aprender cosas nuevas, por ejemplo cuando los demás practicantes nos piden que pensemos en ejercicios para tal y cual cosa, nos ponen a razonar y eso es bueno, o también con los talleres repasamos mucho y aprendemos también, hoy fue sobre "Historia clínica" y ya vimos todo lo que debe contener desde la anamnesis hasta la intervención y en nuestra clase de clínica propedéutica apenas estamos viendo los antecedentes personales patológicos. 

Creo que es todo lo que tengo que decir por ahora. 



viernes, 19 de agosto de 2016

BITÁCORA

Experiencias de la semana 1 (15-19 de Agosto)



Mi primer día de clínica fue el lunes 15 de agosto, estaba nerviosa porque pensé que iba a ser muy difícil estar ahí. Todas las personas que conocí fueron muy amables y eso me dio más confianza. Mi pasante Dani y los practicantes son muy comprensivos y te explican cualquier duda que uno tenga. La experiencia de ver un paciente por primera vez fue muy agradable. Y me di cuenta que es muy diferente cuando te cuentan a cuando lo vives y será más diferente aun cuando lo trate.

De todos los pacientes hubo uno que me llamo más la atención, es Dani, tiene 13 años y fue diagnosticado con EMOC, lo vi dos veces en esa semana y la primera sesión se comportó muy bien e hizo todos sus ejercicios, la segunda vez fue un poco diferente. Él se encontraba un poco sensible y al principio de la sesión se puso a llorar. Las practicantes querían que hiciera sus ejercicios pero él se resistía y lloraba más. Ahí fue que me di cuenta la enorme paciencia que debemos de tener porque nadie en ningún momento le hablo mal o le dijo en un mal tono que debía continuar con su terapia, por otro lado, tampoco nadie le hablo excesivamente dulce, porque creo que eso menos habría ayudado o se hubiera chiqueado más. Sin embargo con la persuasión hicieron que Dani dejara de llorar y que continuara con su sesión. Eso me hizo darme cuenta que no todos los pacientes van a llegar colaborativos y sonrientes pero no por eso el fisio se va enojar o desanimar, hay que ser inteligentes y saber llegar al paciente para que coopere.

Durante la semana reforcé algunos temas como los agentes físicos. Tenía dudas sobre el ultrasonido pero Dani nos explicó tanto parámetros y como usar la máquina, y también sobre las corrientes interferenciales y como poner los electrodos. Por ultimo aprendí que es el síndrome de Steiner.

Fue una muy buena primer semana.